[Temas de Historia]

icono-his.pngLA ESPAÑA CRISTIANA: RECONQUISTA Y REPOBLACIÓN


Cuando los musulmanes invadieron la Península, algunos cristianos se refugiaron en torno a la Cordillera Cantábrica, donde comenzará la Reconquista. Este fenómeno de la Reconquista es lo que explica la aparición de los diferentes reinos cristianos de la Península Ibérica, que se unirán y desunirán a lo largo de los siglos: Asturias, León (Asturias, Galicia, León), Castilla, Navarra, Aragón (Aragón, Cataluña, Valencia, Baleares) y Portugal.
La Reconquista no es un fenómeno sólo religioso, pues no son infrecuentes las alianzas entre cristianos y musulmanes para luchar contra otros cristianos u otros musulmanes.
En esta España cristiana va a triunfar, en Cataluña sobre todo -por influencia franca- un fenómeno europeo: el feudalismo.

Península Ibérica en el momento de su conquista por los musulmanes (Wikipedia)
Península Ibérica en el momento de su conquista por los musulmanes (Wikipedia)

Las grandes fases de la Reconquista


Es el proceso por el que los hispanogodos recuperaron el territorio perdido por el Reino Hispano de los visigodos frente al Imperio musulmán. Empezó en el año 716 con la victoria de don Pelayo en la batalla de Covadonga sobre el ejército mandado por Ambasa, general del califa de Damasco y terminó en 1492 con la toma del Reino Nazarí de Granada por los RR.CC.

A modo de síntesis y con unas ideas globales sobre este fenómeno histórico podemos distinguir tres etapas:

1.- Formación de núcleos de resistencia y comienzos de la Reconquista: (S.VIII - Principios del siglo XI)


Surgen unos núcleos de resistencia amparados en la Cordillera Cantábrica y en los Pirineos, precisamente en las zonas menos romanizadas de la Península.En este período hay una inferioridad de los reinos cristianos frente a Al-Ándalus: Inferioridad política, militar, económica, cultural, etc. que contrasta con el apogeo de Al-Ándalus en España.


Península Ibérica en torno al año 800
Península Ibérica en torno al año 800

Con frecuencia deben pagar impuestos y otros tributos a los emires y califas de Al-Ándalus, y a la vez sufren expediciones de saqueo y castigo por parte de caudillos musulmanes (Abderramán III, Almanzor).
En esta etapa se van configurando los futuros reinos cristianos agazapados tras las cordilleras, en los primeros momentos: Reino Astur que se extenderá durante el siglo IX a Galicia, León y por el Este hacia lo que en el futuro será Castilla. El reino astur será denominado más tarde astur-leonés y finalmente Reino de León.
El origen de la Reconquista se sitúa en Covadonga -mito de Covadongabatalla explotada en favor de la idea de "Cruzada” de la Reconquista. A principios del siglo IX el avance de este pequeño reino hacia el Duero cobra nuevo impulso gracias al “mito de Santiago”. Durante el siglo X se llega hasta el río
Duero y se repuebla su valle.
Entre estos primeros reyes astur-leoneses citamos a D. Pelayo, Alfonso I, Alfonso II (impulsó el Camino de Santiago, s.IX) y Alfonso III (avanzó hasta el río Duero, finales del S.IX y principios del X).
Otro acontecimiento importante se produjo hacia mediados del siglo X, cuando se independiza el condado de Castilla y surge como reino independiente. (960) con su primer rey, el conde Fernán González.

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Península Ibérica en el año 900


En torno a los Pirineos también surgieron unos núcleos de resistencia -condados.- que dieron origen a futuros reinos cristianos y que también iniciaron la
Reconquista. Todos tienen en común los siguientes puntos: Fuerte intervencionismo de los francos en esas regiones (Carlomagno con su Marca Hispánica, o frontera fortificada) y la fuerte presencia de Al-Ándalus en el valle del Ebro.
Estos núcleos de resistencia pirenaica dieron origen a los reinos de Navarra, Aragón y Cataluña.
El Reino de Navarra surgió en torno a Pamplona desde principios del siglo IX. Entre sus primeros reyes destacaron: Íñigo Arista, Sancho Garcés I, Sancho Garcés III)
El reino de Aragón surgió en torno a los condados de Jaca, Sobrarbe y Ribagorza; al principio bajo la influencia francesa, más tarde ya independientes constituyeron el reino de Aragón. A mediados del siglo.X se incorporó al reino de Navarra.
El principado de Cataluña, en torno a una serie de condados catalanes (Condado de Barcelona y otros) que en los primeros momentos estuvieron bajo control de los francos. Se independizaron a finales del siglo IX para dar lugar al reino catalán (Borrel II).
A principios del siglo XI, se habían configurado unos núcleos independientes dando lugar a esos reinos que hemos citado y que difícilmente habían logrado avanzar hacia el sur, manteniendo una política de supervivencia frente a Al-Ándalus.

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Península Ibérica en 1037, cuando León y Castilla estaban recién unificadas



2.- El avance de los reinos cristianos -Avance de la Reconquista


Desde mediados del siglo XI hasta finales del siglo XIII.
Cambia el carácter de la Reconquista: se invierten los términos; ahora la superioridad correspondió a los reinos cristianos, así como el avance militar. Las causas son claras: la crisis y desintegración del Califato de Córdoba -reinos de taifas- la expansión demográfica y económica de los reinos cristianos, su superioridad militar, los tributos o parias que comenzaron a cobrar a los reinos de taifas y el carácter de cruzada que en algunos momentos adquirió la lucha contra el Islam.
Los reinos de taifas se ven obligados a recurrir a la ayuda de pueblos norteafricanos: Almorávides (1085) y Almohades (1148), pero apenas servirán para
detener el avance cristiano.
En el siglo XI y principios del XII se ha llegado al valle del Tajo (conquista de Toledo en 1085 por Alfonso VI, el monarca del Cid) y al valle del Ebro, conquista de Zaragoza en 1118 por Alfonso I el Batallador de Aragón-. En 1139 tuvo lugar laindependencia definitiva de Portugal. Hacia 1167 se ha reconquistado ya parte del norte de Extremadura: Coria y Alcántara, por parte de Fernando II de León; Plasencia sería reconquistada en 1189, por parte de Alfonso VIII de Castilla.
Pero fue a partir de 12l2, tras el triunfo cristiano sobre los Almohades en las Navas de Tolosa (1212) cuando se avanza definitivamente, tanto por parte de Castilla como por Aragón, hacia el valle del Guadiana, Júcar, Turia y después Guadalquivir, primero con Alfonso IX: Reconquista de Cáceres (1229) y de Badajoz (1230) y más tarde, con Fernando III el Santo, rey de Castilla y León, se llegará a conquistar casi toda Andalucía excepto el reino de Granada (Conquista de Sevilla en 1248); y con Jaime I el Conquistador, rey de Aragón y Cataluña, se reconquistará toda la zona de Valencia (1238) e islas Baleares.
Más tarde Alfonso X el Sabio, rey de Castilla y León, culminará las conquistas emprendidas por su padre: avances en el valle del Guadalquivir (Cádiz 1262) y conquista Murcia en 1243. La Reconquista prácticamente había finalizado, quedaba tan sólo el reino nazarí Granada.

Península Ibérica en el 1130
Península Ibérica en el 1130

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Península Ibérica en 1150

3.- De finales del siglo XIII hasta finales del siglo XV (1492) Paralización de la Reconquista (sobrevive el reino de Granada en manos de los musulmanes)


Aragón ya había finalizado su reconquista, Portugal también, y a Castilla tan sólo le quedaba por reconquistar el Reino granadino; sin embargo, en esos dos siglos el avance fue mínimo y los monarcas castellanos se limitaron a defender el Estrecho tomando Algeciras en 1344 (Alfonso XI) y derrotando a unos nuevos invasores norteafricanos: los benimerines en 1340 (Alfonso X). Desde ese momento hasta los años anteriores a 1492, sobrevivió el reino nazarí de Granada, este hecho puede explicarse por factores políticos: política de la monarquía castellana (con guerras civiles, debilidad de los reyes castellanos), y factores económicos: los reyes granadinos aportaban anualmente unas parias o impuestos en oro a los reyes de Castilla y León a cambio de respetarle su territorio y supervivencia. Eran ingresos que iban a parar a las arcas del Estado castellano. Esta situación finaliza en 1492: conquista definitiva del Reino granadino y fin de la Reconquista con los Reyes Católicos.

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Reinos peninsulares a 1 de enero de 1492, antes de la toma de Granada por los Reyes Católicos


La Repoblación: Etapas y modelos


La Repoblación fue el reparto y la ocupación por los cristianos de las tierras reconquistadas a los reyes musulmanes.
La Repoblación fue un fenómeno que empezó en el mismo momento de la Reconquista por parte cristiana de ciudades y territorios, pero que se prolongó
lentamente en el tiempo mucho después de que los musulmanes perdieran el poder político en España¹.Un ejemplo elocuente es la repoblación que se inició en el Reino de Valencia, después de que se expulsara a los moriscos en 1614. Otro ejemplo puntual sería la repoblación que llevó a cabo Carlos III en Sierra Morena a finales del siglo XVIII. Se repiten topónimos del norte en la mitad sur de España, lo que es una prueba de quiénes fueron sus repobladores.
La Repoblación se enmarca dentro de la explosión demográfica que tuvo lugar en Europa occidental durante los siglos XI, XII, XIII y primera mitad del
XIV. La necesidad de defender los territorios reconquistados hizo que las ciudades o concejos, los repobladores cristianos y los labradores gozaran de unas libertades que no tuvieron los campesinos europeos, por lo que la opresión feudal fue muy leve en la España cristiana.

Formas de repoblación


Hasta el siglo XI fue frecuente la repoblación espontánea e individual por presura o aprisio, por la que un labrador describía con un surco de arado la tierra que iba a cultivar; dicha tierra se llamaba fundo. El campesino que ha utilizado la presura es libre, no siervo. Este tipo de Repoblación es típico de Castilla.
Otra forma de Repoblación fue la oficial, es decir concedida por el rey:
  • Monacal: Cuando el rey ponía bajo la jurisdicción y patrocinio de un monasterio la repoblación. Fue importante en los siglos VIII, IX y X.
A partir del siglo XI, otras formas de repoblación oficial son:
  • Concejil: el rey otorga a un concejo o ciudad privilegios mediante una “carta puebla” para que sea repoblada. Fue muy importante entre el Duero y el Tajo, también en el valle del Ebro (como es el caso del documento 3).
  • Señorial: cuando el rey otorgaba a un señor feudal derechos para repoblar un territorio. Fue muy importante en la mitad sur de la Península y en Extremadura. Muchos latifundios de hoy día tienen su origen en esta forma de repoblación. Esta forma de repoblar produce latifundismo.
  • De Órdenes Militares: el rey concede a dichas Órdenes todos los derechos con el compromiso de conquistar tierras, repoblarlas y defenderlas. Fue muy importante en Valencia, Toledo, Andalucía y Extremadura. Latifundismo.


Reconquista y Repoblación en Extremadura: Repercusiones en la ocupación y distribución de la tierra


El concepto “Extremadura” como lo utilizamos en la actualidad sólo comienza a esbozarse a fines del XV. No obstante, en documentos anteriores se hacen referencias a “las Extremaduras”; pero cuando así sucede, los cronistas que lo utilizan lo hacen con gran ambigüedad, incluyendo en él a territorios dispares situados al sur del Duero y alejados de zonas que hoy pertenecen a esa región.
En la documentación del XII y XIII aparece la denominación la Transierra para nombrar los territorios más meridionales del reino de León, al sur del Sistema Central.
Antes de la Edad Media no existen unos territorios extremeños que tengan una unidad desde el punto de vista administrativo, aunque será a mitad del XV cuando aparezcan referencias a esta provincia.

1. La Reconquista


Al ser el actual territorio extremeño una tierra fronteriza, durante buena parte de la historia de al-Ándalus siempre fue escenario de continuos enfrentamientos con los reinos cristianos. Un buen ejemplo de ello es el caso de la ciudad de Coria, que ya en la temprana fecha del año 866 fue durante un tiempo, posesión cristiana.
Este proceso fue, por tanto, largo y discontinuo, basado en los avances y retrocesos de los reinos cristianos entre los siglos XI y XIII. Sin embargo, la verdadera Reconquista comienza a mediados del siglo XII. Los intereses leoneses se centraban en la parte occidental de la Vía de la Plata, y los de los castellanos, en el sector oriental. La batalla de las Navas de Tolosa (1212) significó un antes y un después de la Reconquista de las tierras extremeñas. Con anterioridad a esta fecha, el proceso se caracterizaba por la alternancia en el dominio de amplios territorios entre almohades y cristianos. Sobre el actual territorio extremeño se centraban los intereses de cuatro reinos: el leonés, el castellano, el portugués y el almohade, en numerosas ocasiones enfrentados entre sí. Durante este período, la frontera permaneció más o menos estable en el río Tajo, con Coria como avanzadilla de los contingentes leoneses y la recién fundada Plasencia (en 1186), de los castellanos.
Tras las Navas, durante el reinado de Alfonso IX de León, el período de 1218 al 1230 resulta determinante, ya que se avanza hasta el río Guadiana con la importante participación de las órdenes militares de Alcántara, Calatrava y Santiago.
Fernando III culminará este proceso por el sector oriental y meridional de la región a partir de 1234, quien cederá el protagonismo de la toma de los últimos bastiones almohades a las órdenes de Alcántara y, sobre todo, de Santiago.


2. REPOBLACIÓN EN EXTREMADURA


Según se iban incorporando territorios a los reinos cristianos, se hacía evidente la necesidad de repoblar estas tierras con la doble intención de poblar extensos territorios vacíos y de favorecer así su defensa ante posibles nuevos ataques musulmanes. Este proceso fue lento y se prolongó hasta bien entrado el siglo XIV con las siguientes características:
  • Los territorios conquistados a fines del siglo XII o principios del XIII tuvieron mayor afluencia de pobladores que los ganados con posterioridad.
  • Las zonas dedicadas a la agricultura (Tierra de Barros y Vega del Guadiana) atrajeron más la atención de los repobladores que otras zonas de preferente dedicación ganadera (Valle de la Serena y zona suroccidental de Badajoz).
  • La proximidad a una zona conflictiva, frontera con Portugal, ejerció una


acción repulsiva, que se superó en parte con la elevación de castillos que dieron protección a los habitantes de la zona. Esto explica que toda esa zona fronteriza se entregue a la nobleza y a las órdenes militares, más capaces de garantizar su defensa.
Serán éstas últimas quienes desde el punto de vista jurisdiccional controlen gran parte del territorio extremeño (50 %).
El área de influencia de las órdenes militares es la siguiente:
  • La Orden de Santiago, en el centro y sudeste (Montánchez, Mérida, Alange,...). Nació para proteger la ciudad reconquistada de Cáceres.
  • La Orden de Alcántara, en el noroeste y en la Serena (Alcántara, Magacela,...). Nació para proteger el puente sobre el río Tajo.
  • La Orden del Temple, en el sudeste (tenía como centro Jerez de los Caballeros)

Sometidas al realengo están Badajoz, Cáceres, Plasencia y Trujillo. Otras ciudades fueron señorializadas (como por ejemplo Alburquerque, Herrera o Alcocer).
A partir del siglo XIII, según se va consolidando la Reconquista, la nobleza va a reforzar su poder haciéndose con municipios que pertenecían al rey, al tiempo que ocupan los cargos más importantes de las órdenes militares. Además se adueñaron de los bienes comunales o de los derechos de aprovechamientos de montes, pastos, etc. Es así como la nobleza se adueña de gran parte de las tierras y las órdenes militares con ellos instalados, se convierten en auténticos centros de poder político y económico.
La Repoblación la realizaron en Extremadura las Órdenes Militares y la nobleza, lo que explica la abundancia de latifundios.


ANEXO

¿Cómo se hacía?
Julio González, en el artículo "Repoblación de la Extremadura leonesa", relata el
procedimiento seguido en las repoblaciones: El rey ordenaba o indicaba la zona a
repoblar, que a veces dirigía personalmente (caso de Ciudad Rodrigo por ejemplo) y
otras delegaba el proceso en vasallos u oficiales suyos.
El paso siguiente era delimitar el terreno, es decir fijar los límites del nuevo alfoz o
territorio del concejo, esto podía hacerse de una manera vaga cuando eran concejos en
primera línea frente a los musulmanes (como sucedió al principio con Salamanca o
Ávila por ejemplo) o segregando terrenos de otros concejos lo que suponía fricciones
con los mismos, de lo que hay abundantes ejemplos: con Salamanca al segregarse
Ledesma, con Miranda del Castañar al entregar el rey San Martín del Castañar al obispo
de Salamanca, en Castilla pasó algo similar cuando Alfonso VIII crea el de Plasencia, a
costa de Ávila, y luego Béjar, de nuevo con problemas con Ávila; generalmente al hacer
la carta puebla se describían mojón a mojón los límites del alfoz, lamentablemente no
hemos encontrado tal descripción para Montemayor, aunque sí conocemos la de
Miranda del Castañar de 1215;
Delimitado el terreno lo normal era que el rey se reservara una parte del mismo,
se repartiera otra y quedara un tercer lote para uso común, origen de los bienes
comunales de los concejos (dehesas boyales, pastos...), en los concejos de frontera o con
problemas de población lo corriente era el conceder algunas franquicias o exenciones
fiscales para fomentar el poblamiento, la toponimia ayuda a localizar el origen de los
repobladores en ocasiones al nombrar los lugares con nombres que evocan la procedencia de sus habitantes.
Así pues, fijados los términos del concejo y dadas unas normas básicas para la
convivencia, las cartas pueblas o fueros, la evolución posterior del mismo quedaba en
manos de sus vecinos en función de la riqueza del lugar, las relaciones de poder
existentes, los avatares político-bélicos y el influjo de la naturaleza, tan poderoso en la
época con sus sequías o hambres frente a las que poco podían hacer los hombres.
No hemos encontrado hasta ahora indicios de fueros ni ordenanzas de Montemayor, sí
de un pueblo, que insertaremos en próximas renovaciones de la página, que nos dijeran
como se regulaba la vida local, el más cercano es el "Fuero de Béjar" que fue estudiado
por A. Martín Lázaro - "Fuero castellano de Béjar", 1922- y por J. Gutiérrez Cuadrado -
"Fuero de Béjar", 1974-.
Más afluencia tuvieron los territorios sometidos a las Órdenes Militares, las
cuales desarrollaron una política repobladora sabia concediéndoles franquicias, como
se expone en los fueros de determinadas villas. En estos fueros se determina que deben
pagar en determinadas épocas del año tributos o prestaciones, por ejemplo la
martiniega (censo del día de San Martín), el yantar (hospedaje feudal) y el auxilio
desde el punto de vista militar a los freires. A pesar de ello, la peste negra (s. XIV) y la
guerra con Portugal (s. XIV y XV) mermaron considerablemente la capacidad
demográfica de Extremadura. Para antes de la mitad del XV se constatan 29
despoblados, aunque poco después exista un aumento de población muy inferior a otras
regiones castellanas.

DOCUMENTO 3.- LA REPOBLACION
Carta-Puebla de Alfonso I de Aragón.
“Yo Alfonso concedo esta carta a vosotros cristianos mozárabes, a los cuales yo
saqué, con el auxilio divino, del poder de los sarracenos y conduje a tierras cristianas.
Me complace porque abandonasteis vuestras casas y vuestras heredades2 y vinisteis a
poblar mis tierras, concederos buenos fueros en toda mi tierra, que seáis libres y francos
vosotros y vuestros hijos, en todo cuanto podáis poblar y trabajar en las villas y
términos que yo os daré. Vosotros mozárabes no daréis lezda en todas mis tierras en
los mercados que hagáis, ni haréis hueste3 ni cabalgada4 y tendréis todos vuestros
juicios en vuestra puerta. Andaréis libres y seguros por toda mi tierra sin que nadie os
haga daño, pero si alguien os agravia pagará de multa mil maravedís..." 1126.
Texto extraído de Lacarra, J. M: Documentos para la reconquista y
repoblación del valle del Ebro
Alfonso I el Batallador (c. 1073-1134), rey de Aragón y de Navarra (1104-1134)
que incorporó a sus dominios gran parte del valle del Ebro. Era el segundo hijo del
monarca aragonés Sancho Ramírez. Su espíritu religioso y sus dotes militares le
llevaron a combatir, desde que accedió al trono, contra los musulmanes. Sus principales
campañas se desarrollaron después del año 1117, culminando en la ocupación de
Zaragoza (1118), Tudela, Tarazona, Calatayud y Daroca. En 1120 venció a los
islamitas en la batalla de Cutanda y en 1125-1126 llevó a cabo una brillante
2 Pequeñas propiedades.
3 Expedición militar con fines bélicos.
4 Expedición de saqueo parecida a las razzias musulmanas.


expedición a al-Andalus, de la que regresó con numerosos mozárabes. El territorio
ganado al Islam fue objeto de repoblación inmediata, en la que participaron
gentes del norte del reino, francos y mozárabes. No obstante permanecieron en las
tierras aragonesas muchos musulmanes (mudéjares).
Mantuvo estrechos lazos con los magnates francos, en particular con los del
Midi. Casó con la reina Urraca de Castilla y León, pero las desavenencias conyugales
fueron tales que terminaron en la disolución del matrimonio. En sus últimos años
reanudó la ofensiva contra los musulmanes, pero fue derrotado y muerto en Fraga. Al
no tener herederos, legó sus reinos a las órdenes militares del Sepulcro, el Temple y el
Hospital.
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Derivado del forum latino, durante la época medieval los reyes y señores dieron
a las ciudades y pueblos unas disposiciones o leyes que recibieron el nombre de
fueros, en los cuales se establecían unas normas jurídicas. Cuando se concedía para
un solo pueblo a fin de que se aplicara estrictamente en la esfera local se denominaba
pactum.
Por carta puebla debemos entender el documento en que un soberano o señor
fija las condiciones a que han de sujetarse los habitantes o nuevos pobladores de
un lugar. Es un documento típico de la conquista y está destinado a favorecer la
repoblación. Su tipo más simple es, poco más o menos, un contrato agrario colectivo
para regular la tenencia de la tierra; las más complejas, contienen una reglamentación
del régimen jurídico por el que se ha de regir la localidad, emparentándose de esta
forma con los fueros.
Guía comentario de texto.
Localice y sitúe el texto.
Para localizar y situar el texto, son convenientes los siguientes datos:
- Fragmento de Carta-Puebla: definir qué es una Carta-Puebla.
- Otorgada por Alfonso I el Batallador: hablar brevemente de él, de dónde era
rey, qué conquistó (Zaragoza,...) y su incursión en Al-Andalus para liberar a los
mozárabes de los almorávides (qué son mozárabes y qué son almorávides, puesto que el
documento habla de que la zona del valle del Ebro fue repoblada por mozárabes).
- Situar etapa de la reconquista: 1126, siglo XII, etapa de mayor avance
reconquistador...
- Tipo de repoblación: concejil (definirla).
Tipo de fuente y naturaleza:
- Escrita. Directa o primaria (nos llega tal como la escribió Alfonso I el
Batallador).
- Histórico-jurídica, ya que nos habla de una serie de “leyes”, privilegios, que
van a tener los mozárabes que han repoblado la zona (Valle del Ebro).
- Destinatario/s y finalidad.
Ideas importantes comentadas:
- Idea principal: concesión de privilegios, por medio de carta-puebla, a los
repobladores de una zona en la edad media (a los mozárabes que Alfonso I se trajo de
Al-Andalus al valle del Ebro), para favorecer esa repoblación, sobre todo teniendo en
cuenta que esos mozárabes habían dejado sus propiedades (heredades) para instalarse
en las nuevas tierras.


- Toda esta idea se expresa organizada de la siguiente manera (ideas
secundarias):
a) Primero aparece quién concede esta Carta-Puebla y a quiénes se la
concede: Alfonso I el Batallador a los mozárabes, ya definidos (podemos optar por
hablar de Alfonso I y de los mozárabes en esta parte en vez de en la localización).
b) Después habla el rey de los sacrificios que han hecho estos mozárabes
al abandonar sus pertenencias (heredades) y, por lo tanto, les concede en las nuevas
tierras una serie de privilegios, a saber:
- el de hombres libres de todas las tierras que pueblen y trabajen (hay
que recordar que pocos son los tipos de repoblación en los que el repoblador se
convierte en hombre libre en cuanto a la explotación de la tierra).
- el de no pagar lezdas, impuesto por el comercio de productos.
- el de no hacer hueste o cabalgada, es decir, que los pobladores no están
obligados a prestar servicios militares.
c) Por último, el rey establece una multa de mil maravedís (moneda) a
toda persona que atente contra la libertad y haga agravio (daño) a los nuevos
pobladores.
- Conclusión. Señalar que es un documento muy importante para comprender
uno de los sistemas atractivos para atraer a pobladores a zonas despobladas como
consecuencia de haberse reconquistado a los musulmanes.
Economía de la España medieval cristiana, con especial referencia a la Mesta
Agricultura y ganadería
Mientras los cristianos estuvieron reducidos en las montañas del norte, el
sistema agrario se basó en la ganadería y la explotación del bosque, pero a medida que
aumenta la repoblación y la población, cobra importancia la agricultura. Esta
nueva forma de vida agraria, que perdurará en toda la Edad Media, estará basada en el
cultivo de los cereales en rotación bienal y en la cría de ovejas en régimen de
trashumancia.
Hasta el siglo XI no existen demasiados excedentes comercializables (economía
de autoconsumo).
La agricultura está sometida a condiciones meteorológicas adversas, sobre todo
en el siglo XIV. Tiene escaso rendimiento (cuatro por una de sembradura).
Casi toda la tierra está sembrada de cereales: trigo para los señores, cebada y
centeno para los pobres.
A partir del siglo XIII, en las tierras señoriales se intensifican los cultivos más
fácilmente comercializables: vid y olivo.
A partir de los siglos XII-XIII, aumentaron las zonas de regadío por la
conquista y ocupación de los valles del Ebro, Jalón, Guadalquivir, Turia, Júcar y
Segura. Se conserva gran parte de la mano de obra islámica (mudéjares).
En el siglo XV, la burguesía invierte en el campo para comercializar sus
productos.
La importancia de la ganadería se explica por la insuficiencia demográfica
(no hay necesidad de muchos cultivos) y por la guerra (la ganadería es más fácilmente
defendible en caso de ataques enemigos).
Dentro de la ganadería destacan las ovejas. Dice Sánchez Albornoz: La
Reconquista fue parte del duelo permanente entre la oveja cristiana y el caballo árabe.


Aumenta su importancia a medida que los cristianos avanzan hacia el sur. En el
XIII, cuando se conquistan y pacifican definitivamente las llanuras de la Mancha y
Extremadura, la ganadería adquiere un gran desarrollo y calidad, cuando se aclimata en
la Península la oveja merina, procedente del norte de África.
Pero no se creó una industria textil fuerte. Se exportaba lana a través del
mercado de Burgos y los puertos cántabros y se importaban productos textiles, a pesar
de las peticiones a las Cortes castellanas.
Como el ganado necesitaba protección armada y ésta sólo podían darla los
grandes propietarios y los caballeros de los concejos con fuerza económica, política y
militar, éstos exigieron la dedicación de las mejores tierras a pasto, y la agricultura se
refugió en tierras marginales de escasa producción.
Alfonso X el Sabio crea en 1273 el Honrado Concejo de la Mesta, reuniendo
a todas las mestas del reino en una sola Hermandad, para promover una fabricación
castellana de paños y asegurar a la hacienda real el fácil cobro de los tributos que
gravaban el paso de los rebaños trashumantes por los territorios de realengo. Su
principal misión fue la organización de las cañadas o caminos entre zonas cultivadas
desde los pastos de invierno a los de verano. La creación de la Mesta favoreció el
incremento de la ganadería lanar.
La guerra como fuente de ingresos
Su importancia la ha puesto de manifiesto José Luis Martín (Historia 16, Extra
XVI, pp. 53 y SS.).
La guerra es un modo de resolver los problemas económicos de los reinos o
de grupos sociales determinados.
Durante el siglo XI las fronteras entre cristianos y musulmanes no experimentan
las variaciones que cabría esperar de la superioridad militar cristiana, si exceptuamos
algunas poblaciones aragonesas y la ciudad de Toledo, importante sobre todo como
símbolo de unidad peninsular en cuanto capital del reino visigodo.
Las conquistas se detienen en el siglo XI por la escasez de población y la falta
de interés de reyes y nobles, que prefieren el dinero de las parias a la ocupación y
llegan a enfrentarse entre sí (guerra civil entre cristianos, dice J. L. Martín) para
conseguir ese dinero, aunque esto permita la supervivencia de los reinos musulmanes.
Ejemplo: apoyo del Cid a los reyes musulmanes de Zaragoza y Valencia,
enfrentamientos entre catalanes, aragoneses, navarros y castellanos por las parias de
Zaragoza, Lérida, Tortosa o Valencia.
Las parias se usaron, por ejemplo, para los monumentos románicos, la
fortificación de las fronteras cristianas y en la activación del Camino de Santiago.
Además de las parias hay que citar la conquista de tierras.
Finalizadas las conquistas peninsulares, los nobles buscan salida en el exterior,
contratándose como mercenarios.
Las riquezas incorporadas por los cristianos en el siglo XIII se hallan en la base
de un cambio de mentalidad unida a la gran difusión que adquiere el comercio por estos
años. Se llegan a promulgar leyes antisuntuarias para reducir gastos y fijar los signos
externos de riqueza que puede usar cada persona de acuerdo con su categoría social.
Artesanía y comercio


Empiezan a tener importancia en el siglo XI -sobre todo en el XIII- con la
aparición de la vida urbana. A partir de este momento surge una industria artesana
instalada en las ciudades o en núcleos agrarios mayores y organizada en gremios.
Producen generalmente para el consumo local y apenas cuentan socialmente.
Las industrias principales son la textil y metalúrgica, localizadas primero en
Cataluña y luego en el resto del litoral levantino, debido a la demanda del área
económica mediterránea, sobre todo Berbería e islas del Mediterráneo occidental
dominadas por la Corona de Aragón. La metalúrgica se desarrollará más tarde, en los
siglos XIV-XV.
El resurgir del comercio es paralelo al de las ciudades. El comercio adquiere
importancia a partir del siglo XIV, cuando se exportan lanas de Castilla, pesca
cantábrica y aceite andaluz.
Se renuevan las técnicas comerciales y se mejoran los medios de pago.
Respecto a las técnicas comerciales:
- Aparición de mercados locales antes del siglo XI
- Aparición de ferias a partir de los siglos XII-XIII. 1421: Medina del
Campo (Valladolid).
- En la Corona de Aragón: lonjas: centros de venta y contratación.
Mejora de los medios de pago:
- Circulación más abundante de la moneda gracias a las parias y las
acuñaciones desde el siglo XI
- Adopción de monedas fuertes: florín de la Corona de Aragón, dinar y
maravedí castellano.
- Devaluaciones frecuentes (esto no es favorable)
- Surgen cambiadores de moneda que se convertirán en banqueros
- Difusión de la letra de cambio, seguros marítimos...
- Aparición de sociedades mercantiles:
- Commenda: comerciantes y patrón de barco por un solo viaje
- Compañía: varios comerciantes por varios años
La Corona de Aragón elige cónsules que representan los intereses comerciales
en el extranjero.
Se produce una mejora de los medios de transporte: hay un desarrollo de las
comunicaciones marítimas, pero poco de las fluviales y terrestres.
Hay que resaltar, por último, la importancia del Camino de Santiago como
ruta comercial además de religiosa y artística.
Los beneficiarios de este renacimiento comercial son, lógicamente, los
mercaderes, pero de un modo particular los monasterios e iglesias, a los que el rey
cede el control del comercio o exime de determinados impuestos para vender sus
productos o adquirir los artículos que necesitan.
El monarca es el primer interesado en el desarrollo de este comercio, que le
proporciona considerables ingresos en forma de diezmos y de sisas (impuesto que se
cobraba al comprar o vender en las ferias).
La sociedad feudal: factores de diferenciación
1) Según la raza y la religión, los habitantes de la España cristiana se dividían
en cristianos y no cristianos. Y, dentro de estos últimos, hay que considerar a los
judíos y mudéjares.
(Importante para el texto sobre los judíos) Los judíos representaban un 5% en
Castilla y un 7% en Aragón. Se dedicaban a los más diversos oficios: artesanales,


profesiones liberales (sobre todo, médicos), prestamistas a interés elevado, lo cual
prohíbe la Iglesia Católica. Viven en barrios separados llamados juderías. Son
impopulares, sobre todo en época de crisis como la del siglo XIV. Ante esto, tenían
dos soluciones: emigrar o convertirse falsamente al cristianismo (conversos). La
sociedad cristiana da importancia a la pureza de sangre, distinguiendo entre cristianos
viejos y nuevos. Pertenecen a estos últimos Fernando de Rojas, autor de La Celestina, y
Torquemada, curiosamente presidente de la Inquisición, que persigue a los conversos.
Los mudéjares son musulmanes que viven en territorio cristiano.
Representan 1/4 en Aragón y 1/20 en Castilla. Son menos perseguidos que los judíos
porque tienen menos riqueza y menos cultura. Habitan en morerías: barrios
musulmanes en núcleos cristianos.
2) Según su grado de libertad, la población se clasifica en libre o servil. Los
siervos carecen de personalidad jurídica, por lo que no pueden hacer contratos,
testamentos, etc. Están adscritos a un señor. A partir del siglo XI se extiende el señorío
jurisdiccional y tienden a igualarse con los campesinos libres, por lo que mejoran sus
condiciones y empeoran las de los campesinos libres.
3) Según la riqueza, que era sobre todo territorial antes de los siglos XII-XIII y
numeraria después: ricos (nobleza, miembros del alto clero, algunos burgueses) y
pobres (todos los demás, que son la inmensa mayoría de la población). Se trata, por
tanto, de una sociedad muy polarizada.
4) Por su lugar de residencia, tenemos: campesinos adscritos a un señor o
libres y ciudadanos libres. La ciudad es un foco de atracción para los campesinos,
aunque los siervos tienen prohibido marcharse de la tierra. La ciudad irá debilitando el
sistema feudal, entre otras cosas porque allí se desarrolla la burguesía, que al cabo de
los siglos terminará por derrumbar al feudalismo.
5) Por el nacimiento: oratores, bellatores y laboratores.
Aparte de sus contrastes étnicos y religiosos, la sociedad cristiana medieval se
halla estratificada en grupos diferenciados por su desigual posición económica, así
como por su status u ordenamiento jurídico. Cada uno de ellos no sólo se halla sujeto a
un conjunto de obligaciones y derechos, sino que dentro de los mismos se encuentran
personas de posición económica diferente. Podemos hablar, por tanto, de una sociedad
de clases agrupadas por estamentos. Un estamento es un grupo social cerrado al
que se pertenece por la familia en la que se ha nacido.
Hay tres estamentos:
- Nobleza (bellatores). Dividida en alta (condes, marqueses, duques...) y
baja nobleza (caballeros, infanzones). Tienen un estatuto jurídico privilegiado: no
pagan impuestos, tienen cargos políticos, beneficios y jurisdicciones. Sólo son juzgados
por el rey u otros nobles. Integran la Orden de la Caballería (puesto que el soldado tiene
que pagarse su armamento, y el de caballero es el más costoso por el caballo).
La Alta Nobleza se desarrolla sobre todo a partir del siglo XII con los avances
de la Reconquista y por concesiones del rey. En el siglo XIII aumenta el señorío
jurisdiccional y se adscribe a los campesinos a la tierra, se hacen arrendamientos no
perpetuos y se actualizan los malos usos. En los siglos XIV-XV se estabilizan sus
patrimonios familiares a través del mayorazgo.
- Clero (Oratores), también dividido en alto y bajo clero. Forma, junto con la
nobleza, el estamento privilegiado. Es propietario de señoríos territoriales y
jurisdiccionales. Cobran el diezmo y limosnas. Son los conservadores de la cultura
durante la Edad Media.
- El estado llano (Laboratores) es el estamento no privilegiado. La mayoría
son campesinos (80-90% de la población). En principio, se dividen en pequeños


propietarios libres, colonos, que viven en los mansos, y siervos, que viven en la reserva
señorial. Cuando se extienden los señoríos jurisdiccionales quedan todos atados a la
tierra (son siervos de la gleba, gleba significa tierra). Los que pueden emigrar a las
tierras recién conquistadas a los musulmanes consiguen tierras y libertad.
La burguesía vive en las ciudades y no depende de ningún señor. Tiene poca
importancia en Castilla, más en Cataluña. Se divide en alta y baja burguesía. La alta
compra tierras y quiere parecerse a la nobleza. La baja está formada por pequeños
comerciantes y artesanos.
Instituciones feudales en la Corona de Castilla y de Aragón: la monarquía y las
Cortes.
La monarquía feudal-vasallática
Hay una total fragmentación del poder político. Desaparecen los poderes
públicos, que quedan en manos de los señores feudales.
El rey es un señor feudal más, con sus tierras de realengo. Es un primus inter
pares, el primero entre sus iguales.
No existe capital fija del reino (ello será así hasta tiempos de Felipe II, que la
fijará en Madrid).
El rey, a veces, se asesora de un organismo llamado Curia Regia, formado por
nobles y clérigos.
Los derechos del rey: Administrar justicia en ciertos casos (a alto nivel), acuñar
moneda, dirigir la guerra, exigir hospedaje.
En Castilla, el rey tuvo más autoridad que en Cataluña. No olvidemos la
influencia franca en Cataluña.
Hay una tendencia de las monarquías hacia las formas autoritarias y
nacionales. Los monarcas, desde el siglo XIII, tienden a afianzar su poder sobre los
nobles. Pretenden que los principales lazos vinculantes sean los de sus súbditos con su
propia persona.5
Como la monarquía no tiene dinero suficiente para tener un importante
ejército permanente, tiene que pactar con nobles y burgueses y tiene que conceder
fueros. Pero tengamos presente que la monarquía no pretende destruir el sistema
feudal, sólo dejar claro que su autoridad debía de ser respetada por encima de todo.
Desea también la monarquía centralizar la economía, administración, justicia,
unificar leyes..., creando una serie de organismos: Casa de Cuentas, audiencias
(tribunales), funcionarios reales, que aumentan.
En Castilla, el autoritarismo triunfó más fácilmente que en la Corona de Aragón,
donde existían más fueros (privilegios). La monarquía de Castilla es una monarquía
autoritaria. El rey tiene un origen divino y tiene amplios poderes: máximo
legislador, máxima autoridad judicial, jefe del ejército. En la Corona de Aragón
hablamos de una monarquía pactista: Los reyes no podían legislar sin contar con las
Cortes, y se obligaban a respetar los fueros. Su poder es fruto de un pacto con sus
súbditos, no es de origen divino como en Castilla.
Hasta el siglo XV, con el casamiento de Isabel de Castilla y Fernando de
Aragón, no se consigue una cierta unidad de España, aunque no se trata de una total
unidad política, como veremos en su momento, sino territorial. Vence entonces la
monarquía autoritaria.
5 El vasallo se sentía ligado en primer lugar a su señor. Lo que pretenden los monarcas autoritarios es que
todos los habitantes del reino se sientan en la obligación de obedecerlo, en primer lugar, a él.


Las Cortes.- Cuando los representantes de las ciudades entran en la Curia
Real -asamblea a la que acuden nobles y obispos- se forman las Cortes. En León, a
finales del XII (Alfonso IX, 1188), en Castilla y Cataluña, a comienzos del XIII, y en
Navarra, en el XIV.
Estaban formadas por los tres estamentos. Eran convocadas por el monarca
sin plazo fijo, para resolver asuntos de importancia, para jurar fidelidad al heredero
de la Corona o para votar impuestos, los llamados servicios. Tenían el derecho de
hacer peticiones al rey, aunque éste no estaba obligado a atenderlas. Pero si eran
aprobadas tenían fuerza de ley.
En Castilla tenían menos poder que en la Corona de Aragón. La función de
las Cortes castellanas se limita a aprobar los subsidios y a jurar fidelidad al
heredero, no tienen función legislativa. Pero a cambio de votar subsidios exigen
contrapartidas (recuérdense las contrapartidas que pedían las Cortes a Carlos I cuando
éste pedía dinero para los gastos de su coronación como emperador). Estaban
formadas por tres brazos: Clero, nobleza y estado llano. Se reúnen juntos los tres
brazos.
Las Cortes de la Corona de Aragón se reunían a veces de forma conjunta, pues
cada uno de los reinos que formaban la Corona de Aragón (Aragón, Cataluña, Valencia
y Baleares) tenía sus propias cortes, ya que dicha corona era una especie de estado
federal. Tienen poder legislativo y cuentan con cuatro brazos, al contar la nobleza con
dos brazos: alta nobleza y baja nobleza. Los distintos brazos se reúnen por separado.
Se trata de Cortes estamentales, pues el voto es por estamento y no por
cabeza (ésta es una de las diferencias con las cortes actuales).
Sólo son elegidos como procuradores los representantes de algunas
ciudades. Al principio había en Castilla once ciudades con derecho a estar
representadas en las Cortes, y más adelante fueron dieciocho. Los procuradores eran
elegidos por las oligarquías urbanas.

CASTILLA ARAGÓN
MONARQUÍA Autoritaria Pactista
CORTES
Sin poder legislativo
Votan subsidios
3 brazos que se reúnen
juntos
Poder legislativo
4 brazos que ser reúnen
por separado
La Diputación del General y el Justicia Mayor
En los reinos de la Corona de Aragón, las Cortes, antes de disolverse,
nombraban a dos representantes de cada estamento para que se cumpliera lo
acordado en Cortes. Esta comisión permanente o Diputación se transformó con el
tiempo en el verdadero gobierno de algunos estados, como Valencia o Cataluña,
donde fue conocido con el nombre de "Diputació del General" o "Generalitat"
(1359).
En el reino de Aragón existía el Justicia Mayor, alto funcionario
perteneciente a la nobleza y que llegó a gozar de gran autoridad, pues era el
encargado de velar por el cumplimiento de la ley y hacer de árbitro en las disputas
entre nobles o entre nobles y el rey. Uno de sus cometidos fue proteger a quien se
colocaba bajo su amparo, que a partir de este momento no podía ser detenido ni por el
mismo rey. A este respecto, estudiaremos en su momento el caso de Antonio Pérez,
secretario de Felipe II.


ANEXO
En el tema, se ha aludido varias veces a los Señoríos territoriales y
jurisdiccionales (grandes propiedades de la nobleza, clero, órdenes militares,…).
Debes conocer cómo se definen estos conceptos, y para ello a continuación tienes datos
interesantes.
Los señoríos se originaron a partir de los latifundios del bajo imperio romano,
donde los propietarios aprovecharon la decadencia de la administración provincial y
municipal (recordad la crisis del Imperio romano a partir del siglo III) para atribuirse la
administración de justicia, el cobro de los impuestos públicos y el reclutamiento del
ejército. Esta situación se mantuvo en la Hispania visigoda y de ella pasó a los Estados
de la Reconquista.
Los historiadores distinguen entre señoríos territoriales y señoríos
jurisdiccionales:
a) Los territoriales eran dominios en los que sus habitantes, es decir, los
labriegos (colonos o encomendados), se encontraban sometidos al dueño –señor- por
relaciones de dependencia derivadas de la explotación de tierras. Se forman ente los
siglos X y XI, y estos señoríos estaban divididos en:
Reserva señorial, formada por las mejores tierras del señorío,
donde está la casa o castillo del señor, iglesia, almacenes, tierras,
y que las explota por medio de siervos que viven en la reserva.
Mansos, trabajados por hombres libres repartidos en aldeas o
siervos. Los que viven en los mansos tienen que entregar parte de
la cosecha al señor y trabajar una serie de días al año en la
reserva. Estos días de trabajo empiezan a ser sustituidos por el
pago de un censo en metálico al señor.
b) A partir del s. XIII se desarrollan los señoríos jurisdiccionales. Son
dominios territoriales cuyo dueño había obtenido del rey una concesión especial de
inmunidad que le autorizaba a ejercer funciones públicas en ellos, tales como la
jurisdicción y una gran parte de los derechos del poder real (administración de justicia,
recaudación de impuestos, otorgamiento de fueros,…). De este modo los señoríos
llegaron a constituirse en territorios más o menos independientes, aunque en León y
Castilla los monarcas conservaron siempre cierta intervención en el gobierno de los
mismos.
Por último, la alta nobleza crea el mayorazgo como forma de consolidar los
patrimonios familiares nobles. Consiste en que el hijo mayor hereda la inmensa mayoría
de los bienes de su padre, pero no los puede vender para mantener indiviso el
patrimonio. Los segundones (los hijos segundos) solían dedicarse a las armas o a la
Iglesia, donde ocupan altos cargos.



Notas


¹ Si bien, cuando hablamos de Repoblación (con mayúsculas) en la Historia de España, nos referimos sólo a la que realizaron los cristianos en los territorios conquistados a los musulmanes.



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