Guerra Civil


A.- INTRODUCCIÓN

La guerra civil española se venía anunciando desde hacía tiempo. Ya lo dijo Antonio Machado:
Españolito que vienes al mundo te guarde Dios, una de las dos Españas ha de helarte el corazón.
Es decir: en la II República se había consolidado la división entre dos bloques antagónicos que se odiaban con todas sus fuerzas: la izquierda y la derecha.
Es muy difícil la objetividad en este tema, que sigue levantando pasiones según la ideología del que escriba sobre él.
Era difícil que la democracia se asentase en un país agrícola, atrasado, con una sociedad bipolar donde las clases medias eran escasas y las otras dos -la alta y la baja- estaban radicalizadas: una para no perder sus privilegios con las reformas de la izquierda, y otra harta de padecer tanta miseria.

B.- CAUSAS DE LA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA


Si escribiéramos sobre las causas del descubrimiento y posterior conquista de América, podríamos hacerlo al gusto de casi todos. A lo más, algún historiador haría alguna matización a nuestro análisis, pero en líneas generales es muy probable que existiera un acuerdo bastante generalizado.
No es así, ni mucho menos, en el caso que nos ocupa. La guerra civil española y sus secuelas siguen -en cierto sentido- vivas no sólo porque aún –14 de abril de 2005, aniversario de la proclamación de la II República- viven algunos de los que lucharon sino porque el tema sigue levantando ampollas. De modo es que, aunque somos conscientes de la necesidad de la objetividad, lo somos también de su dificultad en un tema como éste.[[#_ftn1|[1]]]
Distinguiremos entre causas estructurales, que son aquellas que existían desde hacía tiempo, los problemas no resueltos con anterioridad- y causas coyunturales, las que aceleran el proceso y que tienen lugar en esos mismos años.

1.- Causas estructurales

- El más importante fue el problema social: las enormes diferencias entre trabajadores y propietarios. Los odios eran profundos y la lucha de clases se había radicalizado, debido a las esperanzas de los trabajadores en las reformas de la II República y a la resistencia de los patronos, sobre todo en el campo. El tema agrario fue clave, y la Reforma agraria puesta en marcha por el gobierno republicano disgustó a unos y a otros.
- El problema regional se produce por la oposición de la derecha y del ejército a los nacionalismos periféricos. La concesión del Estatuto a Cataluña (1932), y la tramitación de los estatutos vascos y gallegos en 1936, se interpretó por los sectores citados como la división y la desmembración de España, algo inaceptable desde su punto de vista.
- La cuestión religiosa es otra causa ya que contribuyó a dividir a la población española y al alineamiento en uno u otro bando. Por un lado estaban los defensores de que todo siguiera como antes, manteniendo el poder predominante de la Iglesia en la sociedad; y por otro los que se oponían a ello, defendiendo un anticlericalismo radical, la separación Iglesia-Estado, la enseñanza laica, etc., en una sociedad mayoritariamente católica. El enfrentamiento entre ambas posturas, la legislación republicana en este sentido y la falta de diálogo agudizó el problema.
- También influyó la tradicional costumbre de los españoles de querer resolver los problemas por la fuerza, y no democráticamente: tanto la izquierda, con un movimiento obrero que deseaba alcanzar una revolución social y el poder como fuera, como la derecha, que temía una revolución marxista y estaba acostumbrada a solucionar los conflictos con los militares. Faltó paciencia, diálogo y volunt


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