[Temas de Historia]

icono-his-mini.pngLA ESPAÑA DE CARLOS V

Carlos I de España y V de Alemania
Como Carlos I de España: 1516-1556
Como Carlos V del Sacro Imperio Romano Germánico: 1519-1558

Con Carlos I, nieto de los Reyes Católicos, se entronizó definitivamente en las coronas de Castilla y Aragón la dinastía de los Habsburgo, también conocidos como los Austrias, por ser Austria el territorio patrimonial del que procedía su linaje por su padre Felipe El Hermoso.
Durante la mayor parte del siglo XVI gobernaron dos reyes: Carlos I en la primera mitad de siglo y Felipe II en la segunda. Es la España de los denominados Austrias Mayores por la historiografía tradicional, en un afán de exaltar su labor frente a sus sucesores, los denominados Austrias Menores, a los que se responsabilizó del declive político de España durante el siglo XVII.
Es cierto que durante el siglo XVI la monarquía hispánica se convirtió en la gran potencia hegemónica de Europa, a la que se añadía un enorme imperio colonial que incluyó la Corona de Portugal en 1580. Y también es cierto que durante el siglo XVI se fraguó el germen de su decadencia futura con el endeudamiento crónico de la monarquía y el empobrecimiento de Castilla, en beneficio de la banca, la industria y el comercio extranjero, los cuales se convirtieron en receptores de las riquezas llegadas de América.

La herencia de Carlos I


Carlos I, hijo de Juana la Loca y Felipe el Hermoso, nació en Gante en 1500 y heredó un importante número de territorios tras ser proclamado rey de la Monarquía Hispánica en 1517[[#_ftn1|[1]]]:
- Por línea materna, hereda de su abuela Isabel, la Corona de Castilla, Canarias, las plazas norteafricanas[[#_ftn2|[2]]] y los territorios americanos. De su abuelo materno, Fernando, hereda la Corona de Aragón y sus posesiones en Italia (Cerdeña, Nápoles y Sicilia).
- Por línea paterna, hereda de su abuela María de Borgoña, los Países Bajos, Charolais, Luxemburgo y el Franco Condado. De su abuelo paterno, Maximiliano de Austria, hereda los Estados de la Casa de Habsburgo (Austria, Estiria, Tirol y Carniola) y los derechos al trono imperial alemán (Sacro Imperio Romano Germánico).
Además, en 1519, fue elegido emperador del Sacro Imperio que por tradición solía recaer en la dinastía de los Habsburgo, con el nombre de Carlos V.

Mapa de la herencia de Carlos V  (elaboración propia)
Mapa de la herencia de Carlos V (elaboración propia)

Herencia, patrimonio y genealogía de Carlos V (Wikipedia)
Herencia, patrimonio y genealogía de Carlos V (Wikipedia)
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S Los conflictos internos durante el reinado de Carlos V: Comunidades y Germanías

A la muerte del emperador alemán Maximiliano de Austria, el trono imperial quedó vacante. Pugnaron por él el nuevo rey de España y Francisco I de Francia, pero los metales preciosos que comenzaban a llegar de América y los impuestos recaudados en Castilla garantizaron los fondos que Carlos necesitaba para su sueño imperial. Estos impuestos y la actitud insolente de sus consejeros flamencos suscitaron pronto una serie de revueltas internas.

TS Las Comunidades


La presencia de extranjeros en los altos cargos políticos castellanos y la mayor preocupación del monarca por sus posesiones en Europa provocaron un movimiento hostil hacia Carlos y su política europeísta.
La sublevación de las Comunidades comenzó en la Corona de Castilla en 1520 cuando se levantaron las principales ciudades castellanas (Toledo, Segovia y Salamanca) y sustituyeron el poder municipal por comunas, integradas por artesanos, comerciantes y miembros de la baja nobleza y del bajo clero. Las reclamaciones principales del movimiento eran: el regreso a España de Carlos V, la limitación de los excesos de los consejeros flamencos en sus cargos, la reducción de impuestos y gastos de la Corona, la prohibición de la salida de oro, plata y lana y un mayor protagonismo político de las Cortes.
La aristocracia se mantuvo al margen hasta que los comuneros, para ganar apoyo popular, animaron los movimientos antiseñoriales. Entonces, la alta nobleza cerró filas con los representantes del monarca derrotando a los comuneros en Villalar en 1521, donde fueron ajusticiados sus líderes (Padilla, Bravo y Maldonado), suponiendo el final del movimiento y asegurando el triunfo del autoritarismo real.
La principal consecuencia de la revuelta comunera fue la alianza entre la monarquía y la alta nobleza que dejaría a Castilla anclada en un conservadurismo social y económico con valores medievales, más que de los tiempos modernos, que frustra los objetivos más innovadores de la burguesía.

Texto 6: Las Comunidades de Castilla

[...] que después dél [Carlos I] no pueda suceder muger ninguna en el reino; pero que no habiendo hijos, que puedan suceder hijos e hijas é de nietas siendo nascidos é bautizados en Castilla; [...] quel Rey no pueda poner Corregidor en ningún logar, sino que cada ciudad é villa elijan el primero día del año tres personas de los hidalgos é otras tres de los labradores, é questos dos que escojeren sean alcaldes de cevil é criminal por tres años, [...] que los oficios de la casa Real se hayan de dar á personas que sean nascidos é bautizados en Castilla, [...], quel Rey no pueda sacar ni dar licencia para que se saque moneda ninguna del reino, ni pasta de oro ni de plata, é que en Castilla no pueda andar ni valer moneda ninguna de vellón si no fuere fundida é marcada en el reino. [...] Que cada é cuando alguno hubiere de suceder en el reino, antes que sea rescibido por Rey, [...] confiese que rescibe el reino con estas condiciones, [...].

Peticiones de los comuneros en la Junta Santa de Ávila, 1521


Añado información complementaria sobre la Guerra de las Comunidades para que puedas realizar mejor el comentario de texto:

Revuelta y guerra de las Comunidades
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INTRODUCCIÓN
Revuelta y guerra de las Comunidades, levantamiento que tuvo lugar entre 1520 y 1521, protagonizado por las ciudades del interior de la Corona de Castilla.
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CARACTERÍSTICAS GENERALES
La rebelión comunera ha sido interpretada por algunos estudiosos como moderna y de carácter revolucionario, en tanto que habría intentado modificar, de forma profunda, las relaciones de fuerza y la organización del poder político; para otros, en cambio, no fue sino el último de los múltiples levantamientos ciudadanos de la baja edad media castellana, un periodo en el que fueron frecuentes los intentos de distintos sectores por frenar la expansión del poder real. Su complejidad se manifiesta también en la índole de las reivindicaciones, pues al carácter esencialmente político de las mismas, se unen una serie de elementos antiseñoriales que permiten conectarlo con las precedentes Hermandades de las ciudades de Castilla. En cuanto a su extensión geográfica, es necesario restringirlo a las dos mesetas, dejando a un lado motines o levantamientos periféricos, que poco tuvieron que ver con él.
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CAUSAS
Aunque pueden rastrearse elementos de descontento urbano en el reinado de los Reyes Católicos, el origen de la revuelta comunera se encuentra, más bien, en la crisis castellana que tuvo lugar tras la muerte de Isabel I la Católica (1504), que puso en cuestión el equilibrio social y político logrado en los años anteriores. En la época de las regencias (1504-1517), salieron a la luz una serie de problemas, aún no definitivamente resueltos, como el descontento de parte de la nobleza por la restricción de su poder político; el antagonismo existente entre los dos sectores principales de la incipiente burguesíagrandes comerciantes, interesados en la exportación de la lana en bruto, y manufactureros, que deseaban incrementar la cuota de lana disponible para la floreciente industria textil castellana—; el malestar de los conversos por el rigor de la Inquisición, creada en 1480; o las tensiones existentes en las ciudades, en las que el monopolio del poder político estaba en manos de determinados clanes y grupos, en perjuicio de otros y de los sectores sociales emergentes, tras un periodo de prosperidad económica en Castilla. Estos hechos, junto al protonacionalismo del clero y su descontento por la presión fiscal de la Corona o la concesión de beneficios a los no castellanos; los intereses, ambiciones y motivos personales de algunos miembros de la media y baja nobleza; o el descontento popular por la presión fiscal y el alza de precios, explican las causas profundas del levantamiento. Tras la muerte de Fernando el Católico (1516) y la regencia del cardenal Cisneros (1516-1517), los abusos de los acompañantes flamencos del nuevo rey, Carlos I, incrementaron las tensiones. Frente al reinado de los Reyes Católicos, que comenzaba a ser mitificado, la perspectiva de un rey extranjero, que aspiraba a ser elegido emperador, hacía prever largas ausencias de Castilla y una posible subordinación de los intereses castellanos a los de Flandes o el Sacro Imperio. Las presiones del rey, joven, inexperto y desconocedor del castellano, para conseguir la votación de servicios en las Cortes de Valladolid (1518) y de Santiago-La Coruña (1520) actuaron como desencadenantes.
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REIVINDICACIONES Y DESARROLLO
A pesar de la existencia de diversas posturas, desde las más moderadas a las radicales, la revuelta se articuló esencialmente en una serie de reivindicaciones tendentes a reforzar el papel político del reino, representado por las Cortes, ante la fuerza creciente del rey. En los diversos municipios, los anteriores regimientos fueron sustituidos por otros, al tiempo que se constituía una Junta Santa, que se arrogaba el carácter de Cortes de Castilla[[#_ftn3|[3]]]. Las reivindicaciones de carácter económico tendían a la protección de la industria textil frente a los intereses de los exportadores. No en vano, Burgos, la gran ciudad mercantil, abandonó pronto el levantamiento[[#_ftn4|[4]]]. La revuelta, en la que participaban sectores muy variados, expresaba esencialmente el malestar de las capas medias de las ciudades: industriales, artesanos, bachilleres y licenciados, letrados, miembros del clero bajo y de las órdenes religiosas. Era un movimiento esencialmente urbano, pero en el verano de 1520 fue secundado, en el mundo rural, por la insurrección de muchos territorios de señorío, lo que contribuyó decisivamente al alineamiento de los nobles en el bando realista. Iniciada en Toledo, la rebelión se fue extendiendo progresivamente por las ciudades castellanas de las cuencas del Duero y Tajo. La Junta estuvo inicialmente en Ávila, y después en Tordesillas (Valladolid). El incendio de Medina del Campo por las tropas realistas, el 21 de agosto de 1520, hizo que muchas ciudades, entre ellas Valladolid, se sumaran a la rebelión. Tras la caída de Tordesillas, a comienzos de diciembre, Valladolid fue sede de la Junta. En esta fase final, el predominio estuvo en manos de los comuneros más radicales. Carentes de un ejército bien organizado, los comuneros no libraron grandes batallas y su mayor éxito fue la toma de Torrelobatón (Valladolid) el 21 de febrero de 1521. Finalmente, fueron derrotados definitivamente por las tropas realistas, en las que la alta nobleza tenía una participación decisiva, en la localidad vallisoletana de Villalar el 23 de abril[[#_ftn5|[5]]] de 1521. Toledo, con María Pacheco a la cabeza, resistió aún durante seis meses.
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CONSECUENCIAS
La derrota comunera incrementó en Castilla el poder real, que no volvería a encontrar obstáculos importantes. Sin embargo, no supuso la decadencia de las Cortes, ni la de las ciudades. Tras los castigos de los principales cabecillas, iniciados con el ajusticiamiento de Juan de Padilla, Juan Bravo y Francisco Maldonado, un perdón general contribuyó a cerrar las heridas. La prosperidad castellana continuó en las décadas siguientes, aunque el incremento del poder de la nobleza señorial, la fuerte dependencia del poder real y la ausencia de una política proteccionista suponían una importante hipoteca para el futuro.



Las Germanías

La sublevación de las Germanías fue casi simultánea, con Valencia como escenario, que se extendería a Murcia y Mallorca. Sus fundamentos son menos políticos y más sociales, tratándose de revueltas antiseñoriales.
En 1519 los gremios de artesanos de Valencia pidieron permiso al rey para reclutar una milicia o hermandad (Germanía en valenciano) con el fin de defender la costa contra los piratas berberiscos. La peste provocó la huida de la nobleza y ante el vacío de poder las Germanías se reunieron en Junta y propusieron la reducción de los privilegios de la nobleza. La sublevación contó con la participación de los artesanos de las ciudades, los campesinos más pobres y el bajo clero, configurando un conflicto de clases entre éstos y la nobleza.
El final del movimiento fue similar al comunero castellano cuando los agermanados fueron derrotados por los señores aliados a las tropas del rey, y sus cabecillas (Vicente Peris) duramente castigados. La alianza entre monarquía y nobleza, en detrimento de la burguesía, también quedó sellada en el reino de Valencia.

S La política exterior de Carlos V: Francia, turcos y protestantes

Los conflictos exteriores de tan vasto imperio fueron constantes y numerosos, debido a las pretensiones imperiales y religiosas de Carlos I y provocaron enormes gastos militares que absorbieron gran parte de la riqueza económica de Castilla.
Sueña con la unión del mundo cristiano bajo el mando único del emperador (él). Esta idea se conoce con el nombre de Universitas Christiana.

Rivalidad con Francia
La lucha por la hegemonía europea llevó al emperador a enfrentarse con Francisco I de Francia, debido a la rivalidad personal existente entre ambos monarcas, la incorporación a Castilla del reino de Navarra, no aceptada por Francia, y las luchas por la hegemonía en Italia.
Carlos V hizo frente a seis guerras contra Francia. En la primera, en 1521, los franceses invadieron Navarra y desde Milán trataron de asegurar su hegemonía en el norte de Italia. Los franceses fueron rechazados en Navarra y derrotados en el Milanesado en la batalla de Pavía (1525) en la que el propio rey, Francisco I, fue hecho prisionero. Así, España afianza su predominio con el control de Milán, que se incorporó a los dominios españoles. Las luchas se reanudaron en 1536, prolongándose durante 20 años, aunque intercalando periodos de paz.
Se enfrenta con el Papa Clemente VII por la posesión de territorios italianos. El Papa forma la Liga Clementina (con Francia e Inglaterra). Saqueo de Roma. Paz de Cambray: se reconoce Borgoña para Carlos y su hegemonía sobre Italia.

Lucha contra los turcos

Durante la época de Carlos V se hizo patente la necesidad de la defensa de la cristiandad contra los turcos, cuya amenaza en la zona mediterránea era constante. La confrontación tuvo dos escenarios:
- En el centro de Europa, los ejércitos del sultán turco Solimán el Magnífico ocuparon Hungría y sitiaron Viena, amenazando los territorios de la casa de Austria. Las tropas turcas fueron detenidas por el ejército imperial a las puertas de Viena.
- En el Mediterráneo occidental, los corsarios de Barbarroja ocuparon varias plazas conquistadas por Fernando el Católico en el norte de África. Incluso saquearon algunos pueblos de la costa española. Carlos V se apoderó de Túnez, pero sufrió la derrota de Argel frente a los turcos, a consecuencia de la cual la mayor parte del Mediterráneo se convirtió en un “lago turco”.



Lucha contra los protestantes

El emperador consideró la lucha contra la reforma protestante como una obligación propia de quien era jefe político de la Cristiandad. Además, Alemania había sido el principal escenario de la reforma de Lutero, a la que se habían adherido numerosos príncipes para fortalecer su poder mediante la confiscación de bienes a la Iglesia Católica.
En 1521 Carlos V convocó la Dieta[[#_ftn6|[6]]] de Wörms, en la que el emperador fijó su oposición a Lutero. Algunos príncipes alemanes que ya habían aceptado las doctrinas luteranas, protestaron ante las exigencias del rey en la Dieta de Spira de 1529, de donde les proviene su nombre de protestantes.
Posteriormente, en 1545, el papa Pablo III, apremiado por el emperador, convoca el Concilio de Trento para intentar solucionar el problema de la Reforma. Finalmente, el emperador tuvo que luchar contra los príncipes protestantes, a los que derrotó en la batalla de Mühlberg (1547). La victoria aumentó su poder en Alemania pero no resolvió la cuestión al seguir extendiéndose las ideas luteranas. Por la Paz de Augsburgo, en 1555, se reconoció la libertad religiosa, por lo que se hizo oficial la ruptura religiosa de Europa entre protestantes y católicos.

(Lo que sigue es de lectura indispensable para entender qué fue la Reforma y la Contrarreforma)

La Reforma fue un movimiento religioso surgido en el siglo XVI en el ámbito de la Iglesia cristiana, que supuso el fin de la hegemonía de la Iglesia Católica y la instauración de distintas iglesias ligadas al protestantismo. La Reforma, precedida por la cultura del Renacimiento y, de alguna forma, seguida por la Revolución Francesa, alteró por completo el modo de vida de Europa Occidental e inició la Edad Moderna. Aunque se inició a principios del siglo XVI, cuando Martín Lutero desafió la autoridad papal, las circunstancias que condujeron a esa situación se remontan a fechas anteriores y conjugan complejos elementos doctrinales, políticos, económicos y culturales.


Gran parte de los príncipes alemanes se apuntaron enseguida a la nueva religión porque Lutero propugnaba que fueran para ellos las riquezas de la Iglesia y, además, era una forma más de oponerse al imperio de Carlos V. Los campesinos, hartos de los impuestos a la Iglesia, también lo siguieron.
Básicamente, las diferencias del protestantismo con el catolicismo son las siguientes (Imago Historia, de Editorial Santillana, Madrid, 1999)
- La justificación por la fe: las personas se salvan sólo por su fe, y no por sus obras.
- El sacerdocio universal: todos los creyentes pueden interpretar libremente los textos sagrados.
- El libre examen de la Biblia, con el rechazo de la tradición de la Iglesia como fuente de la verdad y como autoridad en la interpretación de la Biblia.
- Abolición del celibato sacerdotal obligatorio.
- Reducción de los sacramentos a dos: bautismo y eucaristía.
El movimiento religioso que se originó en otras partes de Europa para luchar contra las ideas reformistas recibe el nombre de Contrarreforma, y se materializó en el Concilio de Trento (ciudad italiana), celebrado entre los años 1545 y 1563. En este concilio se quitó la razón a los protestantes en cuestiones doctrinales, se ratificó la autoridad del Papa, se crearon los seminarios para mejoras la educación del clero, se estableció el catecismo católico.
En 1540, el español Ignacio de Loyola funda la Compañía de Jesús para luchar contra el protestantismo. El nombre militar de “Compañía”, alude a su carácter dialécticamente combativo contra el protestantismo.
Las principales ramas del protestantismo son: el luteranismo, en el norte de Europa, el calvinismo, en Francia y Suiza y, en su formulación presbiteriana, en Escocia y EE.UU y el anglicanismo en Inglaterra (Enciclopedia Salvat)

S Carlos V y Yuste

Después de la Paz de Ausburgo (septiembre de 1555) por la que se reconocía la división religiosa dentro de los territorios imperiales, Carlos se siente dolido, cansado y enfermo de gota, y, consciente de su fracaso por mantener la unidad del Imperio, inicia una serie de abdicaciones entre 1555-56: Su hermano Fernando recibía el título imperial[[#_ftn7|[7]]] y el Sacro Imperio Romano Germánico; el resto, las coronas hispánicas con su Imperio de Ultramar, las posesiones italianas y los Países Bajos, a su hijo Felipe II, a lo que este último añadiría más tarde Portugal, convirtiéndose en la monarquía más poderosa del momento.
Desde Bruselas, viajó al puerto de Laredo, en Santander, y desde allí viajó al monasterio extremeño de Yuste, muy cerca de Cuacos[[#_ftn8|[8]]]. El origen del monasterio jerónimo fue una donación de un vecino de Cuacos. En el siglo XVI los Condes de Oropesa lo toman bajo su protección y comienzan a realizar importantes construcciones y ampliaciones que finalizan en 1554, cuando el futuro Felipe II visita el monasterio por encargo de su padre para estudiar la posibilidad de que éste se retire allí. A Carlos le gusta el sitio y ordena la construcción de su vivienda en un ala del monasterio, interviniendo personalmente en la realización de los planos y construcción de su morada. Llegó a Yuste en enero de 1557, antes del fin de las obras, cuando aún no había finalizado la parte destinada a la servidumbre -50 personas+38 monjes-, que irá a vivir a los pueblos vecinos.
En Yuste llevó una vida contemplativa[[#_ftn9|[9]]], atendiendo visitas de gentes de la comarca e intentando mantenerse alejado de la política, negándose a participar junto a su hijo en una nueva guerra contra Francia, si bien consiguió recaudar impuestos en las ciudades de Toledo, Córdoba y Sevilla para ayudar a las tropas españolas, que vencieron a las francesas en la batalla de San Quintín. Este dato es interesante porque demuestra que no existía un sistema organizado de impuestos, sino que éstos se obtenían para sufragar empresas concretas y se conseguían más gracias a influencias personales que a las prerrogativas de un estado.
El emperador falleció el 21 de septiembre de 1558 a consecuencia de fiebres palúdicas. Según su deseo, fue enterrado en Yuste, aunque su hijo lo trasladó pasado el tiempo al panteón real de El Escorial, monasterio construido por Felipe II.




[[#_ftnref1|[1]]] Llegó a España en 1517 y fue coronado ese año como soberano de los reinos de Castilla y de la Corona de Aragón, pero heredó el trono en 1516. De modo que llegó a España a la temprana edad para ser rey de 17 años, y fue emperador a los 19.
[[#_ftnref2|[2]]] Véanse en el mapa y nótese cómo no aparece aún Ceuta, que fue conquistada por los portugueses en 1415 y pasó a España en tiempos de Felipe II. Cuando este rey se convierte también en rey de Portugal. Cuando en 1640, en tiempos de Felipe III, Portugal se independice de España, Ceuta seguirá en manos españolas. Es por ello que el escudo de Ceuta tiene elementos del escudo de Portugal.
[[#_ftnref3|[3]]] Nótese que con la creación de la Junta Santa, los comuneros han saltado por encima de la ley. No obstante, el movimiento de las Comunidades puede considerarse como una rebelión o revuelta y no una revolución porque los comuneros no cuestionan las bases de la sociedad, de la economía o de la organización política de la época, en cuyo caso habrían sido revolucionarios y no revoltosos.
[[#_ftnref4|[4]]] Puesto que en Burgos se recogía la lana castellana para desde allí exportarla a Inglaterra y Países Bajos. Los industriales querían que la lana no saliera del reino y que no entraran productos textiles extranjeros, pero los comerciantes y los nobles –propietarios de grandes rebaños de ovejas- querían vender la lana en el extranjero porque obtenían más beneficios que vendiéndola en España.
[[#_ftnref5|[5]]] Día de fiesta en Castilla-León.
[[#_ftnref6|[6]]] Dieta: Reunión de príncipes alemanes.
[[#_ftnref7|[7]]] Carlos dejó el trono imperial en 1556, pero su hermano no fue coronado emperador hasta 1558, con la abdicación formal de Carlos como emperador, pues en principio conservó el título imperial.
[[#_ftnref8|[8]]] Con frecuencia, en condiciones muy penosas. Aquejado de gota, era trasladado en litera, que a veces, al pasar por ciertos puertos como el de Tornavacas, se cambió por una silla de mano que se conserva en la actualidad en el monasterio de Yuste.
[[#_ftnref9|[9]]] Pasaba su tiempo entre la meditación, la lectura, el paseo por los jardines si sus achaques -gota- se lo permitían y charlas con algún noble de su comitiva. En Cuacos vive Jeromín, el futuro D. Juan de Austria, hijo natural de Carlos V. Trajo buenos cantores para los oficios religiosos


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