[Temas de Historia]

icono-his-mini.pngLOS VISIGODOS EN ESPAÑA




La llegada de suevos, vándalos y alanos


La invasión de España por determinados pueblos bárbaros no fue un hecho aislado y concreto; debemos ponerlo en relación con la crisis del Bajo Imperio Romano y con la generalización de esas invasiones que asolan y destruyen dicho imperio, al menos como entidad política (476). Cronológicamente, las situaremos en los siglos IV y V. Como causas, podemos citar:
  • La presión demográfica de estos pueblos germánicos situados al N. del limes romano
  • El empuje de otros pueblos asiáticos (hunos)
  • El deseo de ocupar tierras más fértiles, que conocían directamente (mercenarios) o por sus contactos en la frontera
  • La crisis del Bajo Imperio a todos los niveles
  • ¿Cambios climáticos que obligan a ciertos pueblos a presionar las fronteras del imperio?

Esas invasiones casi siempre han sido interpretadas como algo catastrófico, ya que las fuentes históricas proceden de crónicas, de visiones de hombres que las vivieron, generalmente eclesiásticos, que ponen un énfasis especial en ese catastrofismo.
Hoy día, gracias a investigaciones y nuevos estudios, sabemos que no fueron tan catastróficas, y por otra parte, que eran una minoría de población. Casi siempre viajaban con sus familias completas, con sus aperos, carros, enseres, ganados, etc. y, lógicamente, en sus desplazamientos necesitaban comer y saquear. Por supuesto que también hubo violencia.
Los suevos se situaron en Galicia y parte de Portugal. Fundan el reino suevo, que durará hasta mediados del VI. Los vándalos se dirigen al sur y en 429 pasaron al norte de África.
Los alanos se situaron en el centro y este de la Península y fueron pronto absorbidos por la población hispanorromana.


Migraciones de los visigodos
Migraciones de los visigodos


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Europa entre 533-560 (elaboración propia)

El asentamiento de los visigodos


Los pueblos germánicos que invaden la Península Ibérica y, sobre todo, los visigodos, se insertaron plenamente en las estructuras de la época romana, lo que significa que cuando llegaron a Hispania estaban muy romanizados. El único cambio decisivo fue a nivel político, pues el poder ejercido antes desde Roma, ahora se ejercerá desde Toledo sobre un territorio que prácticamente coincidía con los límites de la Península. Se puede decir que en la España visigoda se acentúan las transformaciones económicas y sociales ya iniciadas en la época del Bajo Imperio Romano (crisis de los siglos III y IV), que preludiaban la sociedad feudal. Es decir: ruralización progresiva e intensificación de las relaciones de dependencia personal.
Podríamos añadir que en estos siglos se ponen los cimientos de una cultura fuertemente impregnada por lo eclesial, debido al papel creciente que ejerce la Iglesia.
Digamos, por último, que algunos historiadores piensan que la Edad Media comienza en España el 711¹ porque los visigodos no rompen nada, continúan con los parámetros del Bajo Imperio. Los pueblos bárbaros presionaban los confines del imperio desde fines del siglo III d.C. Roma utiliza dos sistemas para neutralizar a estos pueblos:
  • aceptarlos en las filas del ejército romano, concediéndoles la ciudadanía
  • aceptarlos como “socii” (aliados) dentro de sus fronteras. Es el caso de los visigodos, que se asentaron en la Galia. En el 415 los visigodos, por encargo de los romanos, intentaron expulsar o someter a suevos, vándalos y alanos desde la Tarraconense, que aún estaba en manos romanas. En el 418 firman un pacto con Roma, abandonan la Península y se establecen en la Galia, con centro en Tolosa. En el 507 son derrotados por los francos en la batalla de Vouillé y se ven obligados a salir y venir a Hispania, conservando en la Galia una pequeña franja, la Septimania. Entraron unos 100 ó 150.000 para dominar a una población hispanorromana en torno a los seis millones.

Organización política e instituciones de la España visigoda


Los órganos de poder que se establecen son: Una monarquía electiva por parte de una asamblea de nobles. Según la tradición germánica, el rey debía ser elegido, aunque esta tradición decae y muchos lo son por herencia. Muchos usurpan el trono, por lo que las guerras entre nobles para ocupar el poder son frecuentes. Esta debilidad interna de los visigodos será aprovechada por los musulmanes. Para intentar regularizar la situación se
utilizaron dos sistemas:
  • El de la asociación: un rey asocia a su hijo o a algún familiar en el trono con la esperanza de que le suceda pacíficamente, y da a su hijo ciertas funciones y representaciones.
  • En el IV Concilio de Toledo (633) se establece, quizás por inspiración de San Isidoro, que los reyes tenían que ser elegidos por los obispos y magnates. Fracasó el sistema y la Iglesia intentó imponer la unción que los reyes recibían de los obispos, lo que les confería carácter sagrado.

Pero la anarquía en la sucesión continuó.
El poder del rey era teóricamente absoluto por influencia del Bajo Imperio, del que los visigodos eran continuadores. Pero la Iglesia tenía mucho poder y deseaba que se diese la sumisión del poder temporal al espiritual. Debemos citar también a los Concilios como órganos de poder porque en ellos se discutían asuntos religiosos y políticos. Hay, por tanto, una importante influencia de la Iglesia en la dirección política del Estado. El Oficio Palatino tenía funciones de alta burocracia y formado por nobles. El Aula Regia, órgano asesor formado por miembros de la nobleza y obispos. La unión de la Iglesia y el Estado es, pues, total en tiempos de los visigodos, hasta el punto de que las disposiciones de los concilios de Toledo - capital del reino visigodo -, a los que asisten obispos y nobles, tienen fuerza de ley. Respecto a la división provincial, los visigodos respetan la división en provincias del Bajo Imperio, añadiendo la Septimania. Al frente de ellas había un duque nombrado por el rey, con atribuciones militares y judiciales. Pero las provincias visigodas perdieron la importancia administrativa que habían tenido con Roma, ya que se fragmentaron en otros distritos más pequeños.

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Península Ibérica en 569


Economía y sociedad en la Hispania visigoda


Economía


La España visigoda ha sido denominada prefeudal. Tanto desde el punto de vista económico y social como político, se acentuaron aquellos rasgos que habían hecho su aparición en el Bajo Imperio romano y que más tarde fueron característicos de la Europa feudal. Esos rasgos prefeudales son:
  • Ruralización creciente
  • Régimen de colonato en el trabajo del campo
  • Incremento de los lazos de dependencia personal
  • Dominio exclusivo del poder político por las clases altas de la sociedad² (si bien esto no es un dato económico sino social o político).
  • Predominio de las actividades agrícola-ganaderas
  • Concentración de la propiedad de la tierra en manos de la élite militar visigoda, nobleza hispanorromana e Iglesia, con lo que hay un aumento del latifundismo.
  • Escasa importancia de las ciudades, de las actividades artesanales, del comercio y de la circulación monetaria, lo que supone una economía de autoconsumo, con la excepción de la importación de productos de lujo para los grupos pudientes: nobleza e Iglesia.
  • La unidad de explotación era la villa, o gran latifundio dividido en reserva y mansos, trabajada fundamentalmente por colonos.

Los visigodos no hicieron aportaciones agrícolas, tal vez en la ganadería con el desarrollo de sistemas de transhumancia a la Meseta.
Si bien la economía del país no era nada boyante, los recursos de los reyes eran inmensos. Recuérdese el famoso “tesoro de los visigodos”, resultado del saqueo de Roma por Alarico, que después de una serie de aventuras fue a parar a Toledo.

Sociedad


La nobleza visigoda sustituye en cuanto a influencia y poder a la hispanorromana y se convierte, junto a la Iglesia Católica tras el Concilio de Toledo, en el sector dominante de una sociedad rural.
Se intensifica el desarrollo de los vínculos de dependencia personal: encomendación, concesión de beneficios en forma de tierra, etc. Es decir: Durante la España visigoda sigue existiendo el régimen de colonato típico de la España romana, pero los visigodos aportan otros tipos de relaciones de dependencia personal de carácter militar (clientelas). El feudalismo está ya a las puertas. Dos grupos de encomendados típicos de los visigodos son los gardingos (vasallos directos del rey) y bucelarios (vasallos de un noble).

Continúa la división entre honestiores y humiliores. En el primer grupo, que es el grupo privilegiado con poder económico (latifundios), político, militar y
eclesiástico (altos cargos), se encuentra la nobleza goda y la hispanorromana. En el grupo de los humiliores se hallan los campesinos (colonos y pequeños campesinos libres).
Esta polarización social³ origina revueltas campesinas y otras tensiones sociales, continuación de las anteriores revueltas bagaudas del Bajo Imperio Romano. Estas revueltas campesinas, por lo general, fueron unidas a movimientos heréticos como el priscilianismo y el donatismo.
Hay que citar también a los judíos, que fueron objetos de persecución a partir de la conversión de Recaredo, por lo que prestarán ayuda a los musulmanes en su conquista de España.

Para conseguir la plena fusión de hispanorromanos y visigodos había que vencer tres barreras:
  1. La prohibición de matrimonios mixtos, que autorizó Leovigildo
  2. La barrera religiosa, que eliminó Recaredo al convertirse al Catolicismo (589), ya que los visigodos eran anteriormente arrianos
  3. La barrera de las leyes distintas para comunidad, que eliminó Recesvinto con las promulgación del Liber Iudiciorum en el 654.

La unidad territorial la consiguió Leovigildo (573-58) incorporando Galicia al reino visigodo tras vencer a los suevos y a los territorios bizantinos. Profundizó también en el control de los vascones fundando Vitoria.




Notas


¹ Fecha de la invasión musulmana.

² Este dato no es exclusivo del Feudalismo, sino que en las sociedades occidentales ha llegado prácticamente hasta nuestros días. Y en las sociedades más atrasadas se da este fenómeno de la monopolización del poder político por las oligarquías –los más ricos- de una forma más clara.

³ Los polos geográficos –norte y sur- están en lados opuestos. Se usa el vocablo polarización social para indicar que los dos grandes grupos sociales –ricos y pobres- están muy alejados en cuanto a nivel adquisitivo.

⁴ Al caer el Imperio Romano de Occidente en el 476, permaneció el Imperio Romano de Oriente, también llamado Imperio Bizantino. Los emperadores bizantinos intentaron recuperar -aunque no consiguieron la unidad del Imperio, por lo que intentaron conquistaron una serie de territorios que habían pertenecido a Roma, como es el caso.



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